lunes, 20 de diciembre de 2010

"Pienso que los bancos deberían poder quebrar, sería más justo"



Isabella Bufacchi







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Jamie Dimon, presidente y consejero delegado de JP Morgan. Foto: Bloomberg.

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Jamie Dimon, 54 años, consejero delegado y presidente del grupo JP Morgan Chase, considerado uno de los banqueros más poderosos e influyentes del mundo, mueve la cabeza cuando se le pregunta sobre el peligro de impago de un Estado europeo y sobre la intención de Bruselas de contemplar el reparto de las pérdidas entre los privados en caso de reestructuración de una deuda pública europea.

Por consiguiente, el riesgo de impago es un contrasentido paradójico...

Le voy a dar un ejemplo. Cuando el Gobierno estadounidense nos dio 25.000 millones de dólares (JP Morgan Chase no se los había pedido) en aquel momento nuestro banco estaba prestando 100.000 millones de dólares al Estado americano porque poseía bonos del Tesoro estadounidense por valor de 100.000 millones. Si observamos el balance de un banco, encontraremos enormes cantidades de títulos de deuda pública.

Pero Europa deberá poder salir de esta situación. El euro está siendo atacado. Alguien deberá pues pagar la cuenta?

La UE atraviesa un momento difícil, una crisis de crecimiento, pero resiste. Los criterios de Maastricht, el método de la zanahoria y el palo, no han funcionado como se esperaba: algunos países han gastado demasiado. Y deberá aplicarse este mecanismo. Permite un mayor equilibrio para las políticas económicas.

No es posible que en Europa algunas personas se jubilen a los 52 años y otras lo hagan a los 65. Y encima pretender que los ciudadanos europeos que se jubilan muy tarde paguen por quienes se jubilan muy pronto.

Usted predijo que la economía estadounidense habría podido evitar el 'double dip' (recaída de la recesión) y ha tenido razón. ¿Cómo ve ahora la situación?

La situación está mejorando en EEUU y en Europa. Estados Unidos ha mostrado una recuperación más enérgica de la prevista. Y los signos del sector corporativo y de los consumidores son positivos. Esto se explica gracias a la solidez estructural de nuestro sistema. Mientras tanto, el crecimiento europeo gira en torno a una media del 1 por ciento. Italia no forma parte del problema. Al contrario, Italia está ayudando a la recuperación de Europa y lo ha hecho mejor que otros países europeos.

¿Qué consejo daría a Europa y a Italia para crecer?

Una buena política económica es importante. Invito a los políticos a pensar en las consecuencias a largo plazo de sus opciones, aunque estén inspiradas en valores éticos. Es importante que las opciones políticas funcionen también para la economía. Al igual que para los impuestos: si hemos de pagar más impuestos, los pagamos. Pero si la promulgación de impuestos crea distorsiones en el escenario competitivo, el resultado final no es positivo para la economía.

Quien pretende castigar a los bancos, lo hace imponiendo mayores impuestos. ¿Cuál es su opinión al respecto?

Estoy en contra de la introducción de reglas dictadas por la rabia. Considero que debe identificarse a los responsables y castigar solamente a quien haya cometido errores. Al igual que en todos los demás sectores, algunos bancos han hecho un buen trabajo y otros han cometido errores. JP Morgan hace mucho por la economía a escala nacional y a escala mundial, presta dinero a empresas, consumidores, países.

En los primeros nueve meses de este año hemos concedido préstamos por valor de más de un billón de dólares. Por eso considero inaceptable que, sobre la base de reacciones irracionales, mi empresa y todo el sector financiero deba pagar por errores que no hemos cometido. JP Morgan está pagando 5.000 millones de dólares por la quiebra de pequeños bancos estadounidenses.

¿Deberían quebrar los bancos que han cometido errores? ¿Y que diría de los consejeros delegados que han equivocado su política?

Pienso que los bancos deberían poder quebrar. Es importante que las autoridades de vigilancia garanticen que el procedimiento de la bancarrota sea debidamente gestionado, de manera que no perjudique a la economía. En la actualidad, todo el sistema bancario está pagando el precio de los errores cometidos por algunos. Y repito, esto es injusto.

Tomemos como ejemplo la cuestión de la remuneración de los banqueros. Yo eliminé los llamados golden parachutes (paracaídas de oro) hace diez años. Y el banco podría pedirme que restituyera las primas que me ha pagado desde hace tres años si yo hiciera mal mi trabajo. Esto sí es justo.

La introducción de nuevas normas y autoridades afectarán a la totalidad del sector financiero ¿Qué piensa del endurecimiento de la normativa como reacción?

Es positivo para nuestro sector tener un sistema reglamentario más fuerte. Estoy de acuerdo con la obligación de unos requisitos de capital más elevados y con la definición de unos niveles de liquidez para los bancos. Pero ahora se corre el riesgo de una excesiva regulación y de crear confusión e introducir la duplicación de muchas normas.

Acepto las normas mundiales para el capital de los bancos y con las nuevas normas para que el sistema se simplifique y no se creen unos gastos excesivos. No me parece que tenga mucho sentido pedir solamente a los bancos de EEUU que trasladen algunas posiciones en derivados a entidades legales sin aplicar una norma coherente a nivel internacional. Queremos atender a nuestros clientes de la mejor manera posible y continuaremos haciéndolo.


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